PROYECTO EVALUACION Y RECUPERACION DE LAS QUEBRADAS DE AZOGUES

La Ilustre Municipalidad de Azogues y la Empresa Pública Municipal de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento Ambiental EMAPAL EP, en el año 2010, coincidieron en la necesidad de evaluar la condición ambiental de 35 quebradas afluentes del rio Burgay, proyecto ejecutado por un grupo técnico multidisciplinario dirigido por el PhD Ing. Luis Timbe Castro.

En el presente estudio se ha realizado la evaluación del nivel de salud/degradación de las quebradas de la ciudad de Azogues. Para la evaluación se ha utilizado el “Protocolo de Evaluación Visual de Cauces (PEVC)” desarrollado por el Servicio de Conservación de Recursos Naturales del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Este protocolo es el primer nivel en la jerarquía de protocolos de evaluación ecológica y proporciona una línea base de estado ecológico de las quebradas.

El PEVC fue desarrollado para su uso en el campo, la evaluación se registra en dos secciones principales: identificación y evaluación. La sección de identificación contiene información básica como el nombre y ubicación de la quebrada, área de drenaje, pendiente tramo, etc. Mientras que en la sección de evaluación se usa para registrar los puntajes de hasta 15 elementos evaluados, en nuestro caso se seleccionaron 11 elementos o parámetros a ser evaluados: condición del canal/cauce, alteración hidrológica, zona riparia, estabilidad de bancos/márgenes, apariencia del agua, enriquecimiento de nutrientes, estanques, hábitat para invertebrados, cobertura aérea de bosque, presencia de estiércol y macro invertebrados observados.

 

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Cada uno de los 11 elementos seleccionados es valorado con un puntaje que puede variar entre 1 (condición más crítica) y 10 (condición óptima) de acuerdo al nivel de degradación o intervención. El puntaje global de evaluación de la quebrada se obtiene sumando los valores de cada elemento y dividiendo para el número total de elementos evaluados. Este valor nos da el nivel de degradación o estado de salud de cada quebrada evaluada, pudiendo clasificarse en cuatro condiciones o estados:

•  Condición pobre para puntajes menores o iguales 6

• Condición aceptable para puntajes entre 6.1 - 7.4

• Condición buena si el puntaje está entre 7.5 – 8.9

• Condición excelente para puntajes mayores o iguales a 9.

Al final estos resultados se resumen en un puntaje global que representa el estado ambiental de la quebrada; siendo el puntaje global del PEVC un índice milimétrico que permite clasificar el nivel de salud en una de las cuatro categorías preestablecidas.

La fortaleza de tal metodología es la integración de las diferentes características biológicas, físicas y químicas. Esta integración permite identificar el grado de degradación de las quebradas de una forma económicamente efectiva y permite suministrar ésta información en un formato comprensible.

Cuando se selecciona un lugar o un tramo de río para su tratamiento, es más efectivo si se seleccionan áreas dentro de sistemas relativamente saludables. Proyectos planificados y establecidos en este contexto tienen una mayor probabilidad de éxito, y con frecuencia esto es muy importante para evitar/impedir que continúe la degradación de éstos sistemas saludables.

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En la tabla 1 se muestra el puntaje global obtenido de las quebradas, como se puede observar, la mayoría de las quebradas se encuentran en condición pobre, con puntajes menores a 6; únicamente las quebradas Agüilan y Purcay presentan un condición un poco más favorable, sin embargo, con un puntaje de 6.3 están cerca de llegar a la condición pobre si no se implementan acciones de recuperación/restauración.


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De acuerdo con los resultados del “Protocolo de Evaluación Visual de Cauces (PEVC)”, se determinaron aéreas susceptibles a los fenómenos naturales e intervenciones antropológicas frecuentes. En este contexto el proyecto contempla la elaboración de alternativas técnicas, sociales y económicamente viables, relacionadas con la recuperación de la zona de riparia y la estabilización de deslizamientos mejoran do la estabilización de los márgenes.

Para la recuperación de la zona comprende la implementación de vegetación arbustiva y arbórea nativa específica, en función del piso latitudinal, la zona y el ancho activo del tramo a ser intervenido. Para lo cual se establece dos tipos de modelos para la intervención en las zonas de riparia:

a. Zona riparia tipo 1 (ZRT1)

El diseño contempla el incremento y/o recuperación de la vegetación nativa, que constituye de una franja de recuperación con una longitud de 40 m y 7 m de ancho. El diseño consta de tres filas de plantas separadas entre 3 m, ubicando a la primera fila a 1 m del borde del margen. En la primera y tercera fila se intercalan especies arbustivas y arbóreas, y en la segunda fila únicamente arbustos.

b. Zona riparia tipo 2 (ZRT2)

En áreas para los cuales se ha establecido un ancho de intervención mayor a 9 m, el diseño de la vegetación de rivera será en dos franjas. La primera franja comprende la plantación de especies arbóreas y arbustivas de forma intercalada, igual al diseño ZRT1. Mientras que la segunda franja consta de dos hileras de arbustos de diferentes especies, con una separación de 1.5 m.

c. Estabilización de Deslizamientos (ED)

Este diseño comprende la plantación de arbustos intercalados con diferentes especies. El número de arbustos a ser plantados en un área de 220 m2 (40 x 5.5 m) es de 95 y 13 herbáceas. La distancia de plantación será de 1.5 x 1.5 m. Este modelo permitirá el aprovechamiento interespecífico y disminuye el posible ataque de plagas y enfermedades.

Datos Generales del Proyecto

a. Duración del proyecto: 105 días

b. Monto total de inversión/USD: USD $ 27,089.91 + IVA

c. Entidades participantes: Municipio de Azogues, EMAPAL EP.

Se emprendieron los trabajos en cuatro quebradas prioritarias (Dominguez , Leg Tabacay, Mapayacu, Purcay). Se inicia la sociabilización con las personas ubicadas en la zona de influencia del proyecto, trabajo previo a la intervención con la siembra de especies nativas.